Puedes aguantar sin sentir hasta que te das cuenta de que todo es una farsa. Te diviertes cuanto puedes y das rienda suelta a tu imaginación, dejas que te toque la felicidad y lo que no sabes es que a la vuelta de la esquina te espera una traición,.
Quieres enfocarte en el lado bueno de las cosas pero cómo puedes hacerlo si el tiempo es nuestro enemigo más acérrimo del cual no nos podemos librar y que siempre ganará.
Buenos recuerdan inundan mi mente de años pasados con personas que no están, personas que se han ido por muchos motivos, y ahora se echan de menos sus abrazos, sus palabras, su presencia. No cabe en mi la nostalgia, la esperanza de que las promesas que me hacían de pequeño sean verdad y de que en algún momento nos volvamos a encontrar, que todo sea como antes, que todo vuelva a la normalidad. Disfrutar de los momentos sin pensar en el futuro para mi es fácil, lo difícil viene en no pensar en el pasado y en lo que pudo ser por pequeñas acciones que controlaba los en un punto, cuando no sabíamos en que terminaría esa etapa.
No queda más que seguir a delante, pensar en lo perdido no te lo devuelve y menos te reconforta, y conocer otras historias que puedan devolver algo de vida a este cuerpo sin ánimos, de seguir retrocediendo sin motivo aparente más que la soledad de un alma imaginada de algún ente.
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20170108
Queda esperanza
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